Mi resumen de 2016
No soy amigo de este tipo de retrospectivas, pero he de reconocer que las vacaciones de fin de año crean un cierto espacio de inactividad muy dado a ser rellenado con miradas al pasado. 2015 fue un año de mierda. 2016, en cambio, ha sido un año de recuperación. 2017, de expectativas. Ea, fin del resumen. Qué necesidad hay de exponer las intimidades en público.