La IA como mecanismo anti-desescalado

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Esta entrada la publiqué originalmente en LinkedIn aquí.

Leyendo este artículo de John Cutler me he detenido aquí:
«But the fact that insiders can navigate a place does not make the place coherent. It may simply mean that navigation has become a specialized skill».

Me recuerda al arquetipo sistémico “Shifting the Burden”: mejorar una capacidad puede funcionar como solución sintomática y debilitar el impulso de rediseñar el sistema.

Eso me ha llevado a pensar que, en los próximos años, muchas organizaciones declararán que la IA ha acelerado su transformación ágil. En bastantes casos habrán acelerado su capacidad de operar estructuras pre-ágiles: más reporting, más coordinación, más portfolios, más sincronización, más trazabilidad, más control, más “alineamiento” producido por capas de interpretación automática. La paradoja sería entonces que parecerán más ágiles porque serán más rápidas respondiendo dentro del sistema existente. Pero en el fondo serán menos ágiles: menos capaces de cambiar el propio sistema.

La IA puede convertirse en el gran mecanismo anti-desescalado de la próxima década haciendo innecesario, cómodo y políticamente evitable el conflicto de simplificar la organización.

Extreme Programming incluía el coraje como valor central. El coraje de simplificar aunque incomode y de enfrentar la resistencia de quienes prefieren un sistema roto pero rápido antes que uno coherente pero incómodo. Porque… ¿tú qué prefieres?

TBM 434: How Maps Can Hide Problems