Amistad

Este artículo no es sólo respuesta obligada al reto de , que queda oficialmente obligado a corresponder con un retorno de su podcast bastayadepicar.

También había otras razones por las que publicar hoy en este blog. Pero las seguiré procrastinando un poco más. Creo que la ocasión lo merece.

En realidad, este artículo es un tributo a la bonilista de hoy en la que David, fiel a su compromiso con la transparencia, explica cómo ha conseguido una financiación de más de 300.000 euros que ayudarán a que Otogami de el siguiente gran salto.

Algunos se quedarán seguramente en la cantidad de dinero conseguida, como si tantos miles de euros se fueran a transformar directamente en champán, Ferraris o demás glamour al estilo Silicon Valley, o en la envidia que producen esos que se dedican a lo que les gusta o en cómo han conseguido encontrar resquicios en el circo estartapil patrio, pero yo me quedaré con algo que valoro muchísimo: la amistad.

Creo que David rezuma amistad. Es un tipo afable. Desde que lo conocí, hace ya algunos años, siempre me ha parecido un tipo que se preocupa por ayudar a los que tiene alrededor. Pero leyendo su artículo de hoy, sobre todo he podido ver que él pone la amistad que tiene con Jero MUY POR ENCIMA de otras cosas. Y no es que se trate de un compromiso, firmado ante un notario, ni mucho menos. David es amigo de Jero, confía en él, aunque a veces discrepe y viceversa. David valora esa confianza mutua por encima de un posible éxito individual.

Estoy muy convencido de que los mejores equipos de trabajo fundamentan su éxito no tanto en la capacidad individual de sus miembros sino en su voluntad para pasárselo bien juntos y, sobre todo, para tomar decisiones difíciles manteniendo su amistad por encima de otros aspectos más materiales o incluso racionales. La amistad, al menos para mí, es una de esas emociones que no consigo racionalizar. Incluso David lo dice en el artículo de hoy:

A primera vista, puede parecer que no tenemos nada en común -Jerónimo es reservado y reflexivo y, al contrario, yo soy abierto e impulsivo- pero compartimos muchas cosas. Entre otras, un profundo amor por nuestra profesión y cómo queremos ejercerla.

¿Cómo se calcula eso del “profundo amor por nuestra profesión”? ¿Podemos seguir siendo amigos si tu índice de amor por nuestra profesión baja de 0.8 a 0.75? ¿Cómo nos ponemos de acuerdo las personas para llegar a la conclusión de que valoramos más nuestra amistad que otras cosas? Quizás pueda parecer una pregunta demasiado inocente para alguien con mi edad, pero os aseguro que lo que más envidia me producen David y Jerónimo (y Candela e Irene, por extensión) es que ellos tienen algo de lo que pocos humanos pueden presumir: una amistad inquebrantable. Su trabajo les ha costado y eso es lo que la hace tan valiosa. Como tantas otras cosas valiosas, la amistad de David y Jerónimo es irrepetible. Si quieres una amistad como la suya no puedes comprarla en Amazon ni encargarla “a medida”. Cada cuál tiene que trabajarse esa amistad a lo largo de los años y con la constancia que David y Jerónimo demuestran día a día.

Enhorabuena a David y a Jerónimo, no sólo por el dinero, no sólo por poder dedicaros a hacer que Funius sea lo que vosotros queréis que sea, sino sobre todo por mostrarnos a los demás que la amistad es uno de los valores más importantes que podemos desarrollar los seres humanos para ser felices. Un fuerte abrazo.

  • jerolba

    No sé cual es la fórmula de esa amistad, pero estoy convencido de que alguno de los ingredientes básicos son la confianza y respeto del uno en/por el otro. Casi como un matrimonio! 🙂

    José Manuel, una parte importante de ese amor por la profesión te la debemos a ti, y personalmente has influido decisivamente en cómo quiero ejercerla. Has sido un ejemplo inquebrantable sobre como ejercer la profesión y te admiramos por ello.

    Muchas gracias a ti por lo que nos has aportado y hecho crecer como profesionales, gracias por tu amistad!

    Un abrazo
    Jero

    • Aún recuerdo cuando Jero me llevó a rastras a un secreto ‘conclave agilísta’ que se celebraba en el sótano del primer Tetuan Valley y que resultó ser un Coding Dojo de Jose Manuel Beas y Xavi Gost.

      Para nosotros siempre has sido una referencia Jose y me alegro de que hayas sabido ver el mayor activo que hay en toda esta historia. Otogami puede ir bien o mal, pero se que dentro de 20 años -puede que más viejos y más cascados- pero Jero y yo seguiremos siendo amigos 🙂

      • agileando

        Pomodoro in a pomodoro … Al final será como el primer concierto de sex pistols en Manchester, todo el mundo dira que estuvo allí pero no todos dirán la verdad.

      • jerolba

        Creo que @alejandropgarci se encargó de inmortalizar ese día y los presentes:

        http://www.adictosaltrabajo.com/detalle-noticia.php?noticia=211

        Fue una gran tarde!

  • David Gomez

    Recuerdo haber estado hablando precisamente de este tema con jero hace meses….. Una de esas noches que jero me lió durante horas después de una charla o de un evento.

    • jerolba

      Como que te liaba yo!?!? si eras tú el que luego me tenía 2h en la calle hablando 😀