Más código, mismo riesgo de construir lo equivocado

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Hace años, Sebastian Hermida publicó sus pegatinas “The keyboard is not the bottleneck”. La IA está demostrando hasta qué punto esa afirmación era cierta.

Este artículo de Addy Osmani sobre las Software Factories desplaza el foco de la generación de código hacia su verificación: si generar software tiene un coste marginal cercano a cero, la restricción pasa a ser la confianza con la que podemos afirmar que ese software hace lo correcto.

La metáfora de la “fábrica” evoca inevitablemente una concepción taylorista del trabajo: optimización de procesos, producción continua y eficiencia operacional. Sin embargo, el desarrollo de producto nunca ha consistido únicamente en producir software. El verdadero reto sigue siendo descubrir qué merece la pena construir: “building the right things”. Para ello, la organización debe ser capaz de formular hipótesis, aprender del mercado, cambiar de dirección cuando la evidencia lo exige…

Si escribir código ya se está comoditizando, quizá el debate no sea cómo construir mejores fábricas de software, sino cómo construir organizaciones capaces de aprender. Porque podemos generar y verificar miles de líneas de código en minutos y, aun así, construir el producto equivocado. Sólo una organización que aprende puede producir software que importe.

El artículo 👇

Software Factories, Light and Dark