Un nuevo agilismo.es

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Hace mucho tiempo que llevo intentando darle una buena utilidad al dominio agilismo.es. Es una marca a la que tengo mucho cariño y con la que me siento muy unido. Esta semana he anunciado, por fin, la renovación del portal agilismo.es (recuperando algunas viejas entradas que habían quedado en el archivo de internet) y el lanzamiento de la Escuela de Agilistas. Permíteme que te explique ambas iniciativas y qué persigo con ellas.


Como ya avanzaba hace unos días, la visión del nuevo agilismo.es es convertir la marca en un centro de reflexión (un think tank) desde el que servir de referencia para personas e instituciones interesadas en conocer, profundizar y anticipar las ventajas del agilismo. Puede parecer una visión ambiciosa, pero también creo que es posible porque estoy plenamente convencido de que la misión original de agilismo.es sigue siendo más necesaria que nunca: “ayudar a descubrir una manera más consciente y humana de desarrollar software”.

Desde luego no es algo que pueda conseguir yo solo. Por ello estoy trabajando en dos lineas que convergen: el portal agilismo.es y la Escuela de Agilistas. Ambas iniciativas surgen con la intención de generar sinergias entre ellas y con la comunidad agilista hispanohablante. Voy a entrar un poco más en el detalle de cada una de ellas.

El portal agilismo.es

El objetivo del portal es servir de punto de referencia para contenido sobre agilismo en español que sea relevante, fiable e inspirador. Para ello me he propuesto unas primeras lineas de trabajo:

  1. un Mapa del Agilismo, una especie de mapa mental por el que navegar entre conceptos bien curados desde un nivel muy introductorio hasta un nivel más detallado,
  2. un observatorio de casos e informes basados en experiencias reales y fundamentados con datos,
  3. artículos sobre temas de debate, co-creados con profesionales con gran experiencia en esas áreas.

Encontrar contenidos de calidad y en español es una tarea francamente difícil. La mayoría está en inglés y me temo que eso es un inconveniente para mucha gente en un país donde el inglés nivel medio es el mayoritario. Yo leo y hablo con cierta fluidez en inglés, pero llevo desde hace años publicando artículos en este blog que tratan de acercar a una audiencia hispanohablante esos contenidos que yo suelo consumir en inglés. Creo que no podemos pedir, razonablemente, que esa mayoría (que no lee en inglés) pueda acceder a esos contenidos (que sólo están en inglés) como parte de un proceso formativo. Estamos dejando fuera de la ecuación del cambio de las organizaciones a personas con gran valía, simplemente por una malentendida (y falsa) cultura de la meritocracia. Así que creo que el portal agilismo.es puede convertirse en ese sitio de referencia de contenidos en español en los que todos podamos confiar porque hayan sido sometidos a una crítica exigente.

También creo que faltan contenidos basados en datos. Sé que el Observatorio es un proyecto bastante más difícil y que requerirá más dedicación, pero estoy convencido de que sería muy útil para todos tener algún equivalente al «Annual State of Agile Report» que nos permita entender mejor la realidad del agilismo en el mundo hispanohablante, con nuestros propios sesgos culturales y metodológicos. 😉

Y por supuesto, los Debates. Es la idea que despertó todo.

Sé que tampoco va a ser fácil, pero estoy absolutamente convencido de que merecerá la pena el esfuerzo. Ser capaz de extraer un poquito del conocimiento y la experiencia de gente de la que he aprendido (y aprendo) será para mí más un placer que un trabajo. Si además, de ese esfuerzo colectivo, salen conclusiones e inspiraciones a compartir con eso que llamamos «comunidad agilista», pues ni tan bien.

Resulta evidente que todo esto es mucho trabajo. Para algunos, como el observatorio o los debates, tendré que enredar a gente que normalmente está muy ocupada, pero estoy seguro de que podremos ir sacando ratos de calidad para ir creando juntos estos contenidos. Eso sí, poco a poco: es una misión de largo plazo. Sin embargo, para otros, como el Mapa del Agilismo, he pensado en crear una sinergia con la otra iniciativa (la Escuela de Agilistas) y que sean los alumnos los que lo alimenten con el resultado de sus aprendizajes colectivos.

Déjame que te explique antes qué es la Escuela de Agilistas.

La Escuela de Agilistas

Esta iniciativa está destinada a aquellas personas que ya llevan un tiempo intentando mejorar la agilidad de las organizaciones en las que trabajan pero que encuentran dificultades para pedir ayuda sin compartir antes mucho del contexto, lo cuál a veces lo hace imposible por cuestiones de confidencialidad o incluso por la complejidad y la falta de acceso a las personas clave. Muchas de ellas ya saben que leer más libros, ver más videos, acudir a más formaciones, conferencias, meetups o webinars, no es suficiente. Hace falta otro modelo para mejorar los conocimientos y las habilidades necesarias para los retos diarios.

Para eso, junto a NeuroK, estamos creando una comunidad de aprendizaje (basado en trabajos como el framework Community of Inquiry o el aprendizaje dialógico) con dos objetivos fundamentales:

  1. crear una comunidad de aprendizaje (un grupo más o menos estable de individuos, con una seña de identidad y con el deseo compartido de mejorar su conocimiento y habilidades relacionadas con el agilismo),
  2. conseguir esa ansiada mejora en nuestros potenciales compañeros, clientes y colaboradores.

No está concebido, pues, como un programa formativo sino que se parece más bien a una comunidad de práctica, donde los contenidos no son lo importante sino la participación en el grupo: investigando, cuestionando, e incluso produciendo contenidos. Se trata de un modelo de suscripción y ofreceremos a los suscriptores un reto sobre el que trabajar cada dos semanas. Por ejemplo, empezaremos con la pregunta “¿Cómo podemos organizar los equipos cuando no tenemos un único producto/servicio?”. A partir de ahí, como facilitador, les iré acompañando en su camino colectivo de indagación, en el que tendrán que poner en práctica (y mejorar) sus conocimientos y habilidades. Tendrán que aprender a criticar y ser criticados, a compartir y a construir sobre los argumentos del resto del grupo, a que sus aportaciones sean descartadas porque hay otras mejores, etc.

Sinergias

La sinergia a la que me refería más arriba consiste en pedir a los alumnos que, como parte de su trabajo de aprendizaje, creen contenidos breves (fáciles de elaborar, de enlazar con otros contenidos y de compartir públicamente) y que sean validados y mejorados como comunidad. Déjame que te explique parte de mi experiencia reciente en Minsait.

La formación que llamamos Agile Guggenheim tenía como elemento vertebrador del aprendizaje colectivo la creación de un artefacto llamado Mapa Agile. En él, el grupo iba consensuando qué significaban los conceptos que iban aprendiendo, dándole especial importancia a la fiabilidad de las fuentes empleadas. No todas las definiciones podían quedar 100% cerradas. A medida que iba avanzando el curso, los propios alumnos refinaban las definiciones, las conectaban con otras… Lo verdaderamente poderoso de este artefacto no era el resultado en sí mismo, que también porque servía como referencia rápida en caso de duda, sino el proceso de debate colectivo. El grupo tuvo que aprender a ponerse de acuerdo y decidir qué definición era la que les valía a todos. El papel de los «profesores» era simplemente de acompañantes y facilitadores en su viaje. Nos limitábamos a invitarles a cuestionar las fuentes empleadas, las relaciones que establecían entre conceptos, etc. Si bien fue frustrante al principio, el feedback de los alumnos respecto de este proceso de aprendizaje fue excelente. Conseguimos que lo importante no fueran los contenidos sino el desarrollo de su capacidad para discernir qué contenidos son válidos y cuáles no.

Así pues, creo que de esta manera, además de ser parte orgánica del proceso de aprendizaje, generaremos contenidos que podrán ir (o no) al Mapa del Agilismo que iremos construyendo poco a poco en el portal.

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Si te interesa o conoces a alguien que le interesa apuntarse a la Escuela, no dudéis en visitar este enlace a la Escuela de Agilistas y beneficiaros del descuento Early Adopter mientras validamos el modelo y del que podréis beneficiaros durante toda la vida.

Cómo se financia todo esto

No quiero pasar por alto cómo se paga todo este trabajo ni cómo se concilia con que mi objetivo siempre ha sido, y siempre será, que agilismo.es sea una iniciativa pro bono, es decir, que sean aportaciones voluntarias para beneficio público. Creo firmemente en que, a los que nos va bien en la vida profesional, tenemos una cierta obligación de devolver a la sociedad algo más que simplemente los impuestos. Lo he hecho hace poco participando en la serie de webinars organizado por Kubadili y la Agile Alliance, y lo estoy haciendo empleando este tiempo sabático en renovar agilismo.es. Por eso creo que es importante aclarar la relación entre agilismo.es y la Escuela de Agilistas, que sí es una iniciativa comercial.

La Escuela es una iniciativa que hacemos a medias NeuroK y agilismo.es. Ahora mismo estamos en modo bootstrapping y la mayor parte de la fuerza de trabajo la estoy aportando yo (salvo alguna ayuda de ASPgems, la empresa detrás de NeuroK). Además, NeuroK aportará la plataforma en la que se desarrollará el trabajo de la comunidad de aprendizaje.

Yo no pretendo que sea una fuente de ingresos para mí, pero debemos validar la viabilidad del modelo primero y entonces encontrar un equipo que se encargue del mantenimiento de la Escuela, con los mismos niveles de excelencia, por supuesto. Lógicamente, si a la Escuela le va bien (que es lo que deseamos), espero que sirva para garantizar el mantenimiento del portal e incluso ayudar a financiar el Observatorio y alguna idea loca que se nos pueda ocurrir. Así que es lógico que, para que la Escuela sea viable es necesario contar con ingresos de manera estable, de ahí el modelo de suscripción.

En cualquier caso, sabemos que no va a ser fácil. De momento el feedback está siendo contradictorio: el mensaje es bueno pero nadie se ha apuntado aún. Por un lado, quizás tengamos que explicar mejor el modelo de suscripción y por otro parece que también tendremos que superar las reticencias a, como profesionales, pagarnos nuestras propias formaciones sin esperar a que sean los empleadores quienes lo hagan por nosotros. Sé que este último es un debate muy largo: mejor lo dejo para otro día. Además, hemos elegido muy mala fecha para el lanzamiento. Pleno verano en medio de una pandemia global. Aun así, estamos convencidos de que la idea es buena y perseveraremos.

Por otro lado, quiero ser claro también en algo más. Espero que tanto la Escuela como el Portal traigan un beneficio indirecto para todos los que, como yo, nos dedicamos a mejorar la agilidad de las empresas que nos contratan. Si nuestros potenciales clientes mejoran su conocimiento sobre qué es el agilismo, qué beneficios, costes y principales impedimentos pueden esperar que les traiga, y qué posibles estrategias se han probado, creo que todos saldremos ganando. Tanto los clientes, porque tendrán mejor criterio para elegir a quiénes les ayudan en sus diferentes necesidades (formaciones, consultorías, etc.), como los que les aportamos esos servicios, porque tendremos interlocutores con los que establecer relaciones más eficaces. En el camino, espero, irán desapareciendo los efectos de la industrialización del Agile de la que ya he escrito aquí en su momento.

Sea como sea, ambas iniciativas tienen aún que tomar tracción. Para ello nos es muy importante tener cuanto más feedback mejor. Así que te agradeceré que me hagas llegar tus comentarios (por el medio que te resulte más cómodo) y que le des difusión entre la gente que crees que pueda estar interesada. Su feedback, por cierto, también me es muy útil. Yo diría que el que más porque será más diverso y menos sesgado que el que me llegue a través de mis canales directos. Gracias de antemano.


LA FOTO: No es el logo original de agilismo.es. El primero era una porquería, pero se inventó éste, mandó imprimar un par de camisetas y desde entonces le tengo mucho cariño. Aún conservo esa camiseta e incluso la uso en ocasiones especiales.