Mi resumen de 2019

Tiempo aproximado: 6 min.

No sé si quiero escribir este resumen. 2019 ha sido un año raro. Difícil para sacar conclusiones que se puedan compartir en público. He perdido a mi padre y no por saber que iba a ocurrir ha sido menos difícil. Aún lo es. Por otro lado, llevo en Minsait desde abril, en un tobogán de experiencias, aprendizajes y sentimientos. Aun hoy, tras 9 meses, me cuesta sacar conclusiones claras sobre lo que estamos haciendo. Y, para colmo, he dejado a medias, por ser generoso, una serie de artículos en el blog, por lo que esta entrada viene a cortar el hilo. Voy a intentar que este ejercicio sirva para poner en orden las ideas.

Cumplimiento de expectativas

Echo un vistazo al resumen del año pasado para ver si he cumplido mis expectativas.

El año que se acaba: 2018

  • Un desastre, sobre todo en lo relacionado con las lecturas. No he leído prácticamente ninguno de los que listé, pero es peor aún, me he comprado un buen puñado de libros más, que también siguen sin leer en su mayoría. Malos hábitos en mi gestión del tiempo de ocio y que la retrospectiva la escribí teniendo mucho más tiempo libre del que tengo ahora. Los dos factores me hicieron ser demasiado optimista.
  • Sobre mi expectativa de trabajar en transformaciones Agile sin un plan de «rollout». En eso estamos en Minsait, aunque he de reconocer que está siendo un camino mucho más tortuoso de lo que pude imaginar antes de incorporarme.
  • Llevo un año entero sin echar una linea de código. Powerpoints y Excels a tutiplén, pero código: cero. 🙁
  • Sobre Agile Spain, me alegro de que «los Xavis» hayan tomado la iniciativa de dirigir la asociación. No tengo mucha esperanza en que la CAS cambie de formato pero, al menos, ideas que llevaba años promocionando y tratando de que calaran, este año ya se han llevado adelante: como la profesionalización de la administración de la asociación. Ojalá se reflejen algunos cambios también en la Conferencia. En cualquier caso, yo este año ya no he acudido (ni siquiera propuse al «call for speakers») y tampoco me voy a postular para organizar la CAS2020.

En resumen. No he cumplido ni de lejos con lo que había puesto en mi «mirilla», pero tampoco me voy a hacer cruces. Por suerte, no me iba la vida en cumplir con esas auto-expectativas. Con el tiempo he aprendido a relativizar, aunque sí creo que es importante hacer este repaso para entender a qué he renunciado, porque en su momento me pareció importante, y por qué otros objetivos han sido sustituidos durante el año.

Retrospectiva

Repaso el blog para intentar recordar, de una manera menos emocional, todo lo que me ha sucedido este año. He mirado las estadísticas, pero la verdad es que apenas saco dos conclusiones.

La primera es que la mayoría de los artículos tienen un pico de unas 200-300 visitas los primeros días (salvo alguna contada excepción) y que luego decrece rápidamente. Esos picos más grandes, sin embargo, vienen dados por títulos del tipo «Cómo escribir buenas historias de usuario» (que, por cierto, es el que más visitas va teniendo de los que he publicado este año). Entiendo que hay mucha necesidad de «recetas» y «HOWTOs», seguramente porque no se están encontrando en las formaciones que recibe la gente. Pero esto es mera especulación.

La segunda es que no soy nada constante a la hora de publicar. 18 entradas publicadas en todo el año. Ésta será la decimonovena. Sin duda, estar trabajando en Minsait me está restando mucho de mi tiempo para dedicar a otras cosas y eso se nota especialmente en el blog, que lo he despriorizado, seguramente más de lo que debía. Y es que tampoco es que esté escribiendo demasiado internamente. Lo curioso es que comparto muchos enlaces a mi propio blog con compañeros y «clientes internos», lo cuál creo que es un indicador de que debería tomarme más en serio lo de escribir material que luego pueda ser usado como referencia.

Este año, sin duda alguna, mis relaciones sociales han estado bastante más volcadas en Twitter y en el trabajo, claro. He dejado de lado asistir a eventos, no sólo a la CAS. He optado por asistir a otro tipo de encuentros más íntimos: pequeños eventos de empresa (como el OpenBiko o el Tejones) o simplemente quedar para tomar algo y charlar con amigos.

Tengo que confesar que me afectan bastante algunos personajes que, desde hace ya tiempo, me han elegido (entre otros) como objetivo de sus insultos y «zascas». Incluso en ocasiones he dejado de escribir por temor a las «represalias». Es evidente que se trata de una estrategia comercial equivalente a la de VoX o Trump. «Todos los que venden un Agile/España/América mejor son malos, menos yo, que os daré el elixir que os ha de curar». Leer que usan mis comentarios para retorcerlos y apoyar así sus propias historias me pone ante la tesitura de responderles o ignorarles. Si les respondo, 1) tengo que emplear la escasa energía que tengo para otra cosa que no sea el trabajo o mi vida familiar, 2) no tengo posibilidad alguna de defenderme porque ellos siempre retuercen los hechos como quieren. No sólo es una guerra, además es desigual. Si les ignoro, la única voz presente en sus canales es la suya. E igual que vemos que sucede con VoX o Trump, poca gente trata de confirmar las afirmaciones, de modo que crean un estado de opinión. «Insulta, que algo queda». No soy el único afectado, incluso he acudido como testigo a un juicio en el que uno de ellos ha sido denunciado. Seguramente usarán esto que ahora mismo estoy escribiendo contra mí mismo. Pero sirva al menos este párrafo para que quede constancia.

Seguramente si dedicara menos tiempo a Twitter y más a hacer deporte ni le prestaría tanta atención a estos «toxic attention seekers» y, de paso, no estaría tan gordo. He engordado, sí. Mucho. Demasiado. Más de lo que me gusta aceptar. Así que tengo que hacer algo. Aunque me cueste reconocerlo. Vaya en mi haber que ya he empezado. 🙂

Acciones de mejora

Me gusta el formato de en sus objetivos anuales: muy explícito y revisable. Se ha conseguido o no. Punto.

  • Salud: está claro que debo cambiar mis hábitos en relación a mi forma física. Me voy a poner serio con esto, entre otras cosas porque creo que puede ser un indicador indirecto para otras muchas cosas que no están funcionando bien en mi vida, especialmente todo lo relacionado con la autodisciplina y la autoexigencia.
  • Estudio: es fundamental para mantenerme actualizado como profesional que lea más y, sobre todo, mejor. Mi lema será «leer no, estudiar». En ese sentido, probaré también a estudiar escuchando podcasts, y a publicar mis notas, y a convertirlo en un hábito.
  • Compartir: porque compartir es una forma de mantenerse conectado con la gente que forma nuestra red social más cercana. Para esto buscaré no sólo compartir lo que sé a través del blog de una manera más regular, sobre todo en un formato que facilite el usarlo como material de referencia, sino que insistiré en eventos más íntimos con gente a la que aprecio y de la que además puedo aprender mucho. Y, en un plano más personal, cambiaré mis hábitos familiares para compartir más actividades con los niños antes de que ya no tengamos más que compartir que las visitas que me hagan con los nietos. 😀

¿Cómo mediré si he conseguido estas mejoras? Si te fijas, no me he puesto objetivos medibles (ni siquiera cualitativamente); todos están relacionados con adquirir hábitos. La hipótesis es: al interiorizar el hábito ABC, conseguiré mejorar en el objetivo XYZ. Las métricas vendrán después, porque al elegir los hábitos también elegimos cómo medirlos. Igual es buena idea hacer un resumen mensual o algo así. Incluso comprometerme a publicarlo (de aquello que se pueda publicar, claro).

Agradecimientos

Este año tengo que dar gracias a mucha gente y por cosas que quizás puedan parecer pequeñas pero que para mí son importantes.

A mi madre y, especialmente, a mi hermano por estar al pié del cañón hasta el último segundo de vida de mi padre. Y a todos los que os acercásteis aunque fuera por whatsapp a dar ánimos.

A Juan Pablo, por confiar (todavía hoy) en mí para esta aventura agilista en Minsait: el «Plan de Dominación Mundial (Título Provisional)». Siento estar siendo tan incómodo, seguramente más de lo que debería.

A Maica (@MaicaTrinidad), por haber aceptado unirse al «Plan de Dominación Mundial (Título Provisional)». Está siendo una experiencia dura pero, espero, gratificante.

A Abel (@amisai), porque siempre está ahí para corregirme todo tipo de errores en el blog. 🙂

A Edu (@eferro), por ayudarme a mantenerme conectado con el sentido de comunidad que teníamos al principio de esto del agilismo.

 

Que el 2020 te venga, os venga, mejor que el 2019. En cualquier caso, me voy a hacer una carne a la sal para la cena de Nochevieja, que ya llego tarde. 😀


LA FOTO: Un detalle al que no he dado demasiado importancia porque apenas es una fecha, pero este año he cumplido 50 años. Pasar el cumpleaños con amigos fue importante y necesario para mí. Gracias a Fernando y a Sonia por estar ahí. Abrazos.