Metáforas

Hace varias semanas que llevo rumiando escribir una serie de entradas en el blog acerca de las metáforas en relación a mi trabajo como Agile coach. He descubierto que son una herramienta poderosísima a la hora de acompañar a las personas, los equipos e incluso organizaciones enteras en su camino del cambio. Quédate de momento, si desempeñas un trabajo del conocimiento, con que dominar la creación de metáforas debería ser una de tus herramientas a cultivar, pues las metáforas ocupan un lugar central en nuestros sistemas de pensamiento y de comunicación.

En realidad no he descubierto nada nuevo. Hace más de 35 años que Lakoff y Johnson publicaron su “Metaphors we live by” (que tardó 20 años en publicarse en España, con el título “Metáforas de la vida cotidiana”). No te voy a engañar. En mi opinión es un ladrillo, no es muy largo pero es sólo apto para mentes pacientes y acostumbradas al lenguaje de lingüistas y psicólogos. Tengo en mi biblioteca otro libro de Johnson, “El cuerpo en la mente”, que compré durante mis años de universidad. Aún no he pasado de la página 32. Así que no esperes que haga un resumen del libro. Quiero simplemente dar una introducción a esa serie de metáforas que yo uso cotidianamente y que quizás te puedan ayudar a ti también.

Ojo, no me refiero al concepto de Metáfora del Sistema empleado desde los tiempos de XP, pues el objetivo de esas metáforas es principalmente unificar el lenguaje y facilitar la comunicación. Hablar sobre el uso de metáforas para definir un sistema de software sería un tema apasionante, especialmente sobre cómo nos ayuda a encontrar soluciones creativas a problemas complejos, y también cómo dificulta eso mismo una vez que la metáfora se ha asentado. Esto último es el efecto “los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo” del que ya nos advertía Wittgenstein. (Sí, hoy va de lingüistas)

En realidad quiero centrarme mejor en el uso de metáforas en relación a los procesos de trabajo que, fundamentalmente, son mi materia prima. Algunos son ejemplos muy conocidos, como cuando hablamos de los malos olores en el código, de refinar la pila de producto, el tren de releases, etc. Incluso usamos todos días algunas menos evidentes: por ejemplo cuando decimos que entregamos software (como si de una pizza se tratara). Otras metáforas son más inspiradoras, como ésa en la que representamos los valores, principios y prácticas en forma de árbol, cuando pedimos a la gente que “Abrace el cambio” o cuando decimos que les acompañamos en el camino de una transformación organizacional.

Con el tiempo yo mismo he ido desarrollando mis propias metáforas. Ya he hablado aquí de “Irritar al sistema” e incluso creo que he citado, de refilón, mi “El jefe de proyecto ha muerto”. Tengo más, algunas mías y otras robadas prestadas. La idea es ir explicando cómo las uso en la práctica y que podamos compartir aquí la experiencia de usarlas.