Cultivar éxitos

Hace ya unos meses, antes del verano, empecé a hablar con Javier Alonso (CEO de ) porque quería que su equipo de desarrollo fuera más autoexigente. Por aquel entonces yo ya estaba dándole vueltas a que había algunas cosas muy mejorables en mi manera de abordar estas consultorías de transformación hacia el agilismo que yo hago. En particular estaba buscando la manera de evitar que la cultura de la organización se comiera el intento de transformación. En general lo que hago es tratar de minimizar el riesgo buscando clientes que, advertidos del esfuerzo que supone el cambio radical que propongo, están dispuestos a asumirlo y apuestan claramente por él. Sin embargo, no siempre ha funcionado, al menos no como yo esperaría. Mi visión del éxito en estos procesos de transformación es que yo llego, les impongo mis manos (metafóricamente hablando) y ellos ya se encargan de que el cambio perdure. Al escribir esto ya oigo vuestros “el mundo real” y demás “bla, bla, bla”. Seguid leyendo…

Convencí a Javier para intentar algo nuevo. Convencí a para que me ayudara. Maica, además de tener una larga experiencia como trabajadora social y dirección de proyectos en ese ámbito, es sobre todo una experta en formación y técnicas de participación y como tal recurrí a ella. Durante todo el verano estuvimos trabajando en preparar una formación y consultoría nada habituales. A principios de Septiembre llegamos a Cáceres con más miedo que vergüenza. Lo primero que hicimos fue reunir a casi toda la empresa para darles una introducción al agilismo:

  • les enseñamos “nuestro lenguaje secreto”, ya sabéis: iteraciones, backlog, historias de usuario, bla, bla, bla… Maica llama a eso “pactar el lenguaje”
  • practicamos con el “Domestic Agile”, un juego que nos inventamos para enseñarles un uso rudimentario de kanban y con el que queríamos que los no técnicos se pudieran llevar algo útil de esa mañana
  • hicimos una subasta de valores, con lo que tuvimos más claro, sobre todo Maica, cuál era la verdadera cultura que teníamos que transformar
  • y alguna cosilla más sobre agilismo… ya sabéis… mis típicos mantras de “el jefe de proyecto ha muerto”, “se viene uno motivado de casa” o “no hay balas de plata”. Por suerte estaba Maica allí para reconducirme cuando se me iba demasiado la pinza. 🙂

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Mola trabajar con Maica porque además de que mi ego está más comedido, podemos avanzar mejor en los objetivos de la formación. Si queréis aprender más fácil todo esto de cómo evaluar una formación y que a mi me ha costado sangre, sudor y lágrimas, os recomiendo encarecidamente este curso de Maica: las piedras de Hansel.
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El resto del día y el día siguiente fue una formación más tradicional. Eso sí, con la “lectora de mentes” siempre observando y tomando notas para luego ir reforzando ciertos aspectos de lo que fuimos a hacer.

El tercer día dedicamos la mañana a poner en común todo lo que habíamos estado trabajando durante los dos días anteriores y durante las semanas previas preparando la formación. Es lo que Maica llama “la devolución del diagnóstico”. (Como veis, ella también tiene su lenguaje secreto). Según ella se trataba de un diagnóstico muy superficial porque apenas había habido tiempo para entrevistarse con gente, pero a mi, honestamente, me parece que hay algo de paranormal en lo que sacó en aquella reunión (que lógicamente se quedará entre ellos y nosotros).

Pero tras más de 3 meses de haber estado allí y no haber vuelto más que los ratillos que coincidimos durante la CAS2012 que, casualmente, fue en Cáceres (y de la que aún debo un artículo con mi experiencia), hemos recibido hoy este correo electrónico de Álvaro, el responsable del equipo de desarrollo de Intexmedia. No puedo estar más orgulloso del trabajo que hicimos y, sobre todo, del que ellos están haciendo todos los días. Ser el catalizador de tanta felicidad por el trabajo bien hecho me parece una parte importante de lo que cobro… [MÁS PUBLICIDAD] Bueno, también me gusta cobrar en euros, que no está la cosa como para echar cohetes precisamente, así que hablad por ahí de mi y considerad hacer un regalo estas Navidades en forma de taller de Historias de Usuario. 🙂 [/MÁS PUBLICIDAD]

Buenas Jose Manuel,

Soy Álvaro, de Intexmedia. Te escribo por que me gustaría ponerte al día sobre la evolución del departamento en las últimas semanas, ya que no volvimos a hablar desde la CAS2012. Las últimas veces que hablamos me comentaste tu sensación de que no había servido el coach que recibimos por tu parte. No puedo estar más en desacuerdo ya que en el departamento, y toda la organización, se están produciendo cambios más que importantes, yo diría que trascendentales.

Estamos realizando Scrum para desarrollar nuevas funcionalidades en nuestros proyectos. De momento no hemos tenido la oportunidad de aplicarlo a un proyecto comenzando literalmente desde cero, aunque viendo lo que nos está aportando estoy ansioso por hacerlo. Hemos probado con algún sprint de 2 semanas aunque casi siempre estamos haciendo sprints de 1 semana, aunque el esfuerzo en gestión sea ligeramente mayor, aprendemos más rápido, nos adaptamos mejor a las modificaciones de alcance y nos energizamos constantemente con el feedback recibido en las demos (que el equipo prepara y realiza de forma autónoma).

Estamos mejorando continuamente en la planificación de nuestros sprints, vamos reduciendo poco a poco el tiempo que invertimos en ellas (para no llegar al exceso) y las aprovechamos mejor (más requisitos, más desglose, cubrimos más alcance, …), respetamos la reunión diaria y el equipo no pierde el foco sobre “Qué he hecho, qué voy a hacer y que me impide seguir”. Y, por último, las retrospectivas nos están aportando muchísima información sobre cómo hacemos las cosas y plan de acción para mejorarlas o reforzarlas, según proceda. Las retrospectivas son ahora un arma imprescindible para la mejora del departamento. Además, he comenzado también una campaña

Al principio percibía bastante resistencia en el departamento (unos más que otros), pero cada semana voy viendo evolución en todos y cada uno de los compañeros del departamento. Los desarrolladores ya no esperan que se les diga qué y cómo tienen que hacerlo, ahora tienen unos objetivos y prioridades claros y resuelven, de manera autónoma.

En el resto de la organización también se están produciendo cambios. Tenemos una pila (y solo una pila) para cada una de las empresas (Mediaprogramas, Cocigourmet, Uvalent y proyectos Intexmedia) para las tareas rutinarias de todos ellos. Ya no tengo, para cada uno de nuestros proyectos, 5 fuentes distintas de carga de trabajo, con sus distintas prioridades, expectativas, percepciones, …. Toda tarea pasa ahora por estas pilas, siendo cada dueño de producto el que prioriza (negociando con otras áreas) y el departamento es quién dice hasta donde puede hacer. Han dejado de “comerse marrones” para comprometerse con el trabajo. Con esto hemos aumentado mucho la transparencia, toda la organización puede ver de un vistazo qué hay pendiente, qué esta en progreso, quién es el responsable, qué impide que se haga, … De hecho, en ocasiones, los desarrolladores ahora “me quitan las tareas de las manos” que tenía en espera y se encargan de ellas por su cuenta.

He asumido y entendido mi papel, velo por que el proceso se respete, proteger y ayudar al equipo. Estoy notando que poco a poco me descargo de responsabilidades que tenía sobre mis espaldas, y que realmente no eran mías.

También decirte que esto solo es el comienzo, somos conscientes de que es un largo camino el que hay que recorrer hasta que podamos decir “¡Ey! ¡Somos ágiles!”. Pero, sin ningún lugar a dudas, el equipo está cambiando, está motivado, está energizado y todo el mundo es consciente de que este es el camino que debemos seguir andando.

Te adjunto una foto de nuestro Intexmedia Kanban 2: The Revenge, que ha sustituido a las cartulinas pegadas en la pared que teníamos antes.

Sin más, me despido, no sin antes desearte unas felices fiestas rodeado de tu gente.

Un saludo y gracias por todo.

Intexmedia Kanban v2 : The Revenge