Playas de silicio


Esta reflexión me vino a la cabeza cuando estuve en Tenerife hace un par de semanas dando una charla. Allí coincidí entre otros muchos con un holandés que había decidido mudar su residencia y su trabajo a Tenerife simplemente porque el clima era estupendo. (Al menos eso me dijo).

Podéis decir que estoy equivocado, pero creo firmemente que en España no sabemos desarrollar software (¡ojo! ¡me incluyo!). Lógicamente es una generalización y, por tanto, injusta con algunos, pero no estoy hablando de casos particulares sino de “los grandes números”. Pero el mundo es muy grande y estoy seguro de que hay muchos buenos y expertos profesionales que preferirían trabajar en Canarias antes que en Groenlandia 🙂 si la infraestructura tecnológica fuera similar. El caso de este holandés que os comentaba antes es un buen ejemplo. Y creo que es interesante esta fórmula de invertir en crear condiciones para atraer talento, experiencia, inversores a las zonas que tradicionalmente exportan “sol y playa”. Estas zonas turísticas ya tienen mucha infraestructura que se podría adaptar fácilmente a dar servicio a pequeñas empresas tecnológicas y además tienen una imagen de marca muy atractiva y cultivada a lo largo de años: sólo tendrían que “matizar” su mensaje e, insisto, crear las condiciones necesarias para que los programadores, consultores, diseñadores, etc del norte de Europa y otras zonas del mundo donde tienen mucho menos sol que en España.

Muchos hablan de un cambio del modelo productivo, pues quizás deberíamos ir pensando en fórmulas algo más elaboradas que la mano de obra barata. ¿Alguien se anima?

  • Carlos

    Ya hay mucha gente intentando trabajar en ésta idea, pero el enfoque que tu le diste cuando me la contaste es diferente. Es más natural y requiere menos inversion.

    Sabes que?, voy a tantear un poco el negocio 🙂

    Gracias

  • Paco

    Has dado con uno de los puntos positivos de abrir un negocio en España, casi fuera cual fuera su ubicación.

    Pero el problema real de este país a la hora de desarrollar negocios no es ni la falta de talento ni la falta de iniciativa. De hecho, somos exportadores de mano de obra cualificada, y el estado debería cuestionarse si es realmente positivo eso.

    El problema viene por varios puntos que todos desembocan en uno. El estado no proporciona los medios para que las empresas que desarrollen esas nuevas actividades prosperen.

    No tenemos una buena infraestructura de transporte interior. Sale más barato ir a Groenlandia en Avión que de Sevilla a Barcelona en AVE. El estado está fragmentado, de forma que se cobran repetidamente impuestos no necesarios a las empresas, frente a paísis nominalmente mucho más fragmentados como Alemania u Holanda. El uso de mano de obra está frito a impuestos frente a países como China.

    Se me ocurren muchas cosas, tantas como para llenar tu blog, pero lo cierto es que en España, sigue estando mejor visto, incluso por el Estado, el vivir de la subvención que el desarrollar software. Y quien dice software, puede decir fabricación de motores para aviación (como en su día hispano-suiza, electrónica avanzada (y no esamblaje y embalaje), ….

  • Javo

    desconozco el valor de la mano de obra española, inclusive en el ámbito del desarrollo del software, pero aquí en Argentina esta bastante menospreciada y estamos siendo carne de cañón de empresas norteamericanas (principalmente) que ponen en subasta sus proyectos y se lo proporcionan al mejor postor, tanto es así que pueden comprar por adelantado miles de horas hombre para cualquier proyecto, inclusive sin que el mismo exista en ideación. Ya que aquí también la mano de obra es calificada, hemos pasado a ser la pesadilla de otros mercados del mundo (India, Israel, Panamá, Filipinas, España) como proveedores de servicios Off Shore y nos estamos posicionando aún sin tener la infraestructura que tiene España y otros países del mercado europeo.
    Creo que esto se debe a que la locación de una empresa de desarrollo de software, pronto se verá restringida a solo una oficina donde operen los gestores de negocios y algún que otro administrativo, mientras que la mano de obra será seleccionada de distintas partes del mundo, según quien sea el mejor postor. Luego, esos gestores (típicamente dueños) elegirán su locación.
    No faltará el excéntrico que nos dirija desde la luna o marte.

    Saludos, Javo.

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