El agilismo como motor de cambio del modelo productivo en España (II)

Continúo con la segunda parte del artículo que comencé la semana pasada y que tantos y tan buenos comentarios sugirió. Espero que os guste.

Actualización: La tercera (y última) parte ya está disponible.

Qué es el agilismo

El desarrollo de software ágil (más conocido fuera de España por el vocablo inglés “Agile”) se origina en los años 90 con las llamadas metodologías livianas, en contraposición a las metodologías pesadas, basadas principalmente en procesos burocráticos y prescriptivos, es decir, que suponían que era posible conocer desde el principio todos los detalles del sistema a construir y que, por tanto, estos no iban a cambiar durante el desarrollo. Las metodologías ágiles están basadas en un cambio de paradigma en el desarrollo de software que acepta los cambios durante el desarrollo como una realidad ineludible en la mayoría de los proyectos. Se busca la entrega continua y temprana de valor al cliente, y la excelencia técnica de los desarrolladores e integrantes del equipo, lo cuál incluye al propio cliente y a departamentos tradicionalmente separados del desarrollo como Marketing o QA (Quality Assurance). Por un lado, la gestión de los proyectos se centra en la colaboración con el cliente, el trabajo basado en la priorización de sus necesidades y el retorno de la inversión en el proyecto (ROI). Por otro lado, se buscan técnicas ingenieriles para asegurar la calidad y la estabilidad de los productos desarrollados, durante el desarrollo, no al final, haciendo responsables de este aseguramiento al propio equipo, buscando no volver a trabajar sobre una pieza de software, por ejemplo para resolver un defecto, pues esto se considera desperdicio.

Entre las metodologías ágiles más conocidas podemos citar: eXtreme Programming (XP), Scrum, Crystal Clear o Lean Software Development. El punto de inflexión en la adopción de estos métodos es la firma en 2001 del Manifiesto Ágil, donde Kent Beck (creador de XP) y otros miembros relevantes de la comunidad definen los valores y principios fundamentales de una metodología ágil a partir de las buenas prácticas que, en base a su experiencia, han visto que dan mejores resultados. Actualmente se está dando una convergencia entre estas metodologías surgidas de la observación y las surgidas de la adaptación del sistema de producción Toyota (Lean Software Development), y por ello no es extraño leer términos como “Lean-Agile” o adaptaciones de conceptos como el Just-In-Time o Kanban.

¿Qué ventajas nos aporta el agilismo?

El cambio de paradigma que representan las metodologías ágiles persigue tanto un soporte para la innovación en el desarrollo de productos como una mejora de la eficiencia en base a una mejora de los procesos, un cambio de cultura enfocado a la calidad en los resultados y la satisfacción de todos los implicados: desde el usuario final del producto hasta el propio desarrollador. En un estudio de 2008 realizado en EEUU se destaca que la adopción de métodos ágiles había representado una mejora para el 60% de las empresas mientras que para el 22% había sido una gran mejora, es decir, la abrumadora mayoría mejoran.

Otro nuevo cambio de paradigma, el de la Internet del Futuro, es una revolución que está cambiando los modelos de muchas industrias. Los nuevos líderes de Internet, como Google, Facebook, etc. tienen un fuerte componente tecnológico y se distinguen por ser muy ágiles en el desarrollo de las iniciativas. Porque, en Internet, el posicionarse es algo crítico para el futuro del desarrollo de los proyectos empresariales, como han supuesto ejemplos tan conocidos como YouTube. España no sólo necesita un fuerte sector de TI, sino también un cambio de cultura a la hora de gestionar los proyectos. Necesitamos adoptar modelos de gestión que nos permitan adaptarnos a este entorno de incertidumbre. Modelos dirigidos por valor y donde el estado de “beta” (producto no acabado con el que se busca el “feedback” temprano de los usuarios) sea compatible con un trabajo profesional, donde haya un punto de encuentro entre la ingeniería y la necesidad de adaptarse de manera continua a un entorno en constante evolución. Esto permitirá a España posicionarse como una potencia en el desarrollo de software, pero lo más importante, como uno de los países con equipos de TI capaces de aportar el valor añadido necesario para abordar los retos del futuro.

Pero conseguir estas ventajas tiene un coste. No es simplemente cambiar unos procesos por otros, sino un cambio de cultura profundo en individuos y organizaciones. Esto toma tiempo, como cualquier aprendizaje. Por eso debemos tomar acciones YA; porque, como hemos explicado antes, está demostrado que el cambio de paradigma es una ventaja competitiva importante y debemos buscar este impulso para crear innovación en nuestro sector de las TI en España.

El agilismo fuera de España

Hoy día, las metodologías ágiles se han impuesto como una realidad incontestable en los países punteros en el desarrollo de software (EEUU y su área de influencia, países del norte de Europa y potencias emergentes como India o China). Ejemplo de esto son empresas tan conocidas como Google, Yahoo! o Nokia. El agilismo es una realidad incontestable y en muchos casos un requisito para empresas y trabajadores españoles que quieren competir fuera de España.

Es evidente que nunca podremos competir con India o China en precio: tenemos que tratar de ser innovadores y entregar productos de calidad. Éste debe ser nuestro objetivo.

Hay muchísima literatura bien contrastada con realidad de empresas con éxito implantando métodos ágiles por todo el mundo y multitud de consultoras ayudando en la difícil tarea de implantar estos cambios, pero además también hay comunidades internacionales alrededor de estos temas. El agilismo a nivel internacional está representado por la Agile Alliance, con más de 5000 miembros repartidos por todo el mundo y organizadora de conferencias internacionales de gran prestigio. También cabe mencionar a la Scrum Alliance, que expide las certificaciones profesionales en torno a Scrum más reconocidas a nivel internacional. Y por último, nombrar a la comunidad Ágiles, nacida en Argentina pero con vocación latinoamericana. De hecho, Ágiles va ya por la 3ª conferencia internacional que organizan en 2010 en Perú, lo cuál, de alguna manera, indica un grado de madurez más elevado que el que existe en España actualmente, que apenas vamos por la primera.

Hay otras iniciativas menos relevantes a nivel internacional, pero que poco a poco se están haciendo su hueco, como ScrumManager, fundada en España por Juan Palacio, y que persigue la certificación profesional en Scrum en un marco más abierto que el de la Scrum Alliance.

Incluso organizaciones muy alejadas del agilismo, hasta no hace mucho vistas como antagónicas, como son PMI (certificadores del Project Manager Professional) o SEI (evaluadores del estándar CMMI) ya están incorporando mucho del cuerpo de conocimiento ágil al suyo propio. De alguna manera, estas organizaciones están certificando que hay mucho en el agilismo que merece la pena ser absorbido para sus propios cuerpos de conocimiento.

¿Agilismo en España?

En España, desgraciadamente, el agilismo es muy poco conocido por los profesionales, empresas e incluso en las universidades. Hay muy pocos ejemplos de empresas relevantes en el sector y hay muy pocos estudios y proyectos de investigación al respecto, lo cuál nos está llevando a un cierto analfabetismo en el sector. En poco tiempo, nuestros profesionales y empresas no serán competitivos ni podrán siquiera colaborar con profesionales y empresas extranjeras porque no nos habremos adaptado a estas nuevas formas de trabajar. Mientras otros crean equipos capaces de responder al cliente con incrementos de valor frecuentes, en España seguimos dividiendo los equipos según sus funciones, sin una visión global del proyecto.

Como ejemplo de empresa de relevancia que ha apostado por el agilismo en España podemos nombrar a Telefónica I+D. Hay una interesante sesión en la Conferencia Agile-Spain 2010 sobre cómo han ido integrando prácticas ágiles en Telefónica I+D. Sabemos de experiencias muy aisladas dentro de la administración pública (otra interesante sesión sobre esto en la CAS2010) y de grandes corporaciones como Indra, por ejemplo, pero hoy por hoy no es algo generalizado ni mucho menos. Sin embargo, son las pequeñas startups en Internet las que están apostando decididamente por el agilismo porque son conscientes de que es un valor diferencial que les puede distinguir de su competencia al permitirles, entre otras cosas, reducir el “time to market” (el tiempo que pasa desde que conciben una nueva idea o detectan una necesidad hasta que la pueden poner a disposición de sus clientes) y aceleran el retorno de la inversión, lo cuál es vital en este tipo de emprendimientos, especialmente en el contexto financiero actual, donde el acceso a los créditos está muy difícil.

Me queda la última parte donde explico cómo puede el agilismo impulsar un cambio en el modelo productivo. Como siempre, espero vuestros comentarios.

El agilismo como motor de cambio del modelo productivo en España (I)

Suena un poco pedante el título, especialmente si se piensa que se trata de la contribución que me acaban de rechazar en la Conferencia Agile-Spain 2010, la primera conferencia 100% agilista que se celebra en España. Lo cierto, y aunque suene a excusa barata, es que no había pulido lo suficiente el entregable. Vaya en mi descargo que había entendido que se entregaba un primera versión y que, si era aceptada, entonces debía pulirla. Bien, no hay mal que por bien no venga, y ahora tengo material para varias entregas. Espero que, si aún queda alguien por ahí leyendo este blog, me ayudéis a completarlo con vuestros comentarios. Aunque nunca lo vaya a presentar a ningún sitio, quien sabe, quizás algún político navegando por la blogosfera se tope con este artículo y le dé por poner algo en su programa electoral.

Actualización: Ya está disponible la segunda parte. Y también la tercera (y última).

El agilismo como motor de cambio del modelo productivo en España

Introducción

El sector del desarrollo de software es una pieza fundamental en la productividad de cualquier país moderno. Hacer buen software puede ser la diferencia entre ser capaz de hacer realidad un proyecto empresarial, innovador o no. Pero no sólo eso. El software es actualmente una pieza básica en las organizaciones. Sin él, simplemente, las cosas no funcionan. No sólo porque haya actividades que no se puedan realizar, o porque el coste de realizarlas manualmente sea muy elevado, sino porque no se pueden tomar decisiones convenientemente informadas. Y eso, hoy día, es fundamental para el éxito empresarial. Por tanto, estamos hablando de un sector que debería jugar un papel preponderante en el tan citado cambio del modelo productivo, que estos vientos de crisis ponen en boca de todos. Este artículo trata de explicar cómo la adopción de métodos y prácticas ágiles está haciendo que empresas en todo el mundo desarrollen software mejor, más rápido y más barato, es decir, que sean más competitivas. Pero además, también les está permitiendo ayudar a hacer realidad e incluso potenciar las ideas innovadoras que surgen en otros sectores. ¿Queremos esto para nuestro país? Quizás debieramos seguir leyendo…

Es necesario un cambio del modelo productivo

Un reciente informe que el Grupo de Reflexión presidido por Felipe González, ex-presidente del Gobierno de España, ha elaborado para el Consejo Europeo explica que la UE en su conjunto está ante un dilema: reformarse o decaer.

Este mismo informe dice:

Las industrias y servicios basados en el conocimiento y creativos se han extendido significativamente durante las dos últimas décadas, convirtiéndose en los pilares centrales del empleo y del dinamismo económico en Europa. Los tiempos en que la ventaja competitiva de la UE se medía en costes salariales hace mucho que han quedado atrás. Hoy día la inteligencia, la innovación y la creatividad han pasado a ser los criterios de referencia. Son el seguro de la prosperidad futura de Europa. Vivimos en un mundo que demanda no sólo productos y mercados de alto valor, sino también, cada vez más, capacidades de alto valor.

Por tanto, parece fácil concluir que es necesario reformar nuestro modelo productivo y enfocarlo hacia sectores capaces de ofrecer valor añadido. Uno de estos sectores, como ya hemos citado más arriba, es el sector de las TI (Tecnologías de la Información) y del desarrollo de software en particular.

Estado de la economía española

En la crisis de la economía española parece que todos los analistas coinciden en que una fatídica concurrencia de circunstancias nos están haciendo pasarlo peor que otros, a pesar de la solidez de nuestro sistema financiero. Además de la crisis financiera mundial, parece ser que las familias españolas estaban asumiendo un elevadísimo endeudamiento: vivíamos por encima de nuestras posibilidades. Esto provocó, entre otras cosas que el ahorro privado fuera escaso y que, por tanto, no hayamos podido usarlo para hacer más fácil el paso por la crisis. Por otro lado, la elevada dependencia del sector de la construcción y sus derivados, entre otras cosas provocó una desincentivación de la educación frente a los ingresos rápidos que los jóvenes podían obtener en el sector de la construcción, lo que ahora les lleva a tener dificultades serias para acceder al mercado laboral. No digamos si hablamos de sectores que requieren una alta cualificación.

Todo esto nos lleva al desolador resumen: no somos competitivos. Y si no hacemos algo YA no lo seremos durante mucho tiempo.

Cómo salir de la crisis

A corto plazo parece que sólo hay dos caminos posibles:

  • aumentar la productividad
  • bajar los costes de producción

Los primeros pasan por ser más eficaces, mientras que los segundos parece que sólo pasan por reformas laborales que permitan abaratar las horas de trabajo.

El agilismo puede ayudar en los dos aspectos. Lo veremos más adelante, pero antes veamos, para aquel lector que no lo conozca, qué es el agilismo.

Aquí es donde lo dejamos para pensar un poco y dejar hueco para la siguiente entrega, donde haré un repaso del “estado del arte” del agilismo en España y fuera de España. Aportaré datos (cosa que no hice para la Conferencia) y trataré de demostrar con ellos que el sector del desarrollo del software en España puede ejercer un factor multiplicador sobre la economía.

Seguramente dejaré para una tercera entrega la verdadera tesis de esta contribución: cómo creo yo que podemos forzar un cambio estructural en la economía española desde el sector del desarrollo del software y, en particular, desde las pequeñas y medianas empresas que desarrollan software. De momento, espero vuestros comentarios, escritos o en persona durante la Conferencia Agile-Spain, a la que asistiré porque, entre otras cosas, haré un nuevo CodingDojo con Xavi Gost y todos los que os apuntéis.

Agile Spain en red.es

La semana pasada estuvimos Ángel Medinilla, Agustín Yagüe y un servidor representando a Agile Spain en una reunión con red.es. Nos recibieron Marta Ferrero (Subdirectora Adjunta de Relaciones Externas) y Borja Manso (Responsable de Gabinete de Dirección General). Para el que no sepa qué es red.es le diré que, entre otras cosas, es un ente público dependiente del Ministerio de Industria que se encarga de promover la Sociedad de la Información en España. Dicho así suena un poco rimbombante, pero realmente es que lo es. Se encargan de promover el DNI-e, el TDT, el SIMO, el FICOD y otro montón de iniciativas cuyo nexo común es la utilización del las TIC para mejorar (a veces complicar) la vida de las personas.

Cómo llegamos a hablar con red.es es verdaderamente curioso. A la vuelta de las vacaciones estuve desayunando con Abel Muiño, que me comentó que hablara con gente de Iniciador, que siempre tenían buenas ideas. Me puso en contacto con María Encinar, de Iniciador Galicia. Y chateando con ella a las tantas de la madrugada me dijo que tuiteara a Sebastián Muriel (el mismísimo Director General de red.es y una verdadera fuerza de la naturaleza). ¡Venga ya! Pues sí, le tuiteé y le envié un correo. Y al día siguiente ya se estaba moviendo todo. ¡Increíble!

Así que los tres nos plantamos en el edificio Bronce de Madrid. Teníamos preparada una presentación con 9 diapositivas que me costó preparar toda la noche, pero al final Ángel Medinilla no la usó. El portátil se quedó toda la reunión encima de la mesa sin abrir. Mejor. Ángel estuvo fantástico. Modestia aparte, creo que todos estuvimos bastante bien. El ambiente era más propicio para una charla que para un powerpoint. Marta es una persona muy accesible, que desde el principio demostró mucho interés por lo que habíamos ido a contarle.

Decidimos que fuera Ángel quien liderara la exposición porque es quien más “vis comercial” tiene de los tres. Nuestro discurso estaba consensuado, pero pensamos potenciarlo con sus tablas por “los escenarios de todo el mundo”.

¿Por qué fuimos 3? Porque queríamos escenificar el hecho de que Agile Spain aglutina a tres colectivos muy importantes en nuestro sector:

  • los profesionales
  • las empresas
  • la Universidad

Ángel explicó muy bien cómo el agilismo es algo que está siendo adoptado fuera de España, que representa una ventaja competitiva frente al resto y que red.es nos podía ayudar (por su relación con las Administraciones Públicas) a conseguir que éstas lo fueran adoptando también (dada la influencia que tienen en el sector en España).

Entre todos les explicamos cómo Agile Spain, desde sus distintas perspectivas, está trabajando en esta difusión. Ángel explicó que hay muchas pequeñas empresas interesadas en mejorar su productividad y la satisfacción de sus clientes. También habló del Plan Avanza y otras iniciativas ministeriales en las que
podríamos encajar algunas de nuestras iniciativas y que Agile Spain
puede ayudar a que iniciativas de red.es lleguen a las empresas
españolas. Agustín, por su parte, explicó cómo desde la Universidad se puede contribuir a capacitar a los futuros profesionales y dar fundamento a las organizaciones que quieran adoptar estas metodologías. Además, explicó la posibilidad de crear una red de excelencia (que podemos articular en base
a los grupos locales, apoyándolos, dinamizándolos) y de las conexiones
con otros países. Finalmente, yo expliqué que nuestra comunidad surge principalmente desde abajo, desde los profesionales (programadores, jefes de proyecto,…) que, insatisfechos con la manera de trabajar, estamos dando un paso adelante para cambiar las cosas

Puestos en esto, le pedimos a red.es que nos apoyara institucionalmente dando sobre todo respaldo frente a las administraciones púbicas por la influencia que tienen en nuestro sector. Ángel insistió en que no podemos perder “el tren del agilismo” ya que en otros países están consiguiendo aumentar su competitividad gracias a ello y es algo a lo que podemos y debemos aspirar.

Por último, les explicamos los eventos que estamos organizando, les hablamos de los grupos locales y de los planes de futuro que tenemos: potenciar los grupos locales para crear una comunidad real, organizar un evento en un formato más formal aproximadamente en primavera y, si conseguimos que nos nominen, organizar un evento a nivel internacional (quizás una XP).

Marta nos explicó que estaba muy interesada, que contáramos con red.es para el presupuesto que viene (el de 2009 ya está cerrado y para el Agile Open no puede hacer nada) y que le enviaramos más detalles porque quería escalar esto hacia arriba para explicarlo y nos emplazó para futuras ocasiones donde podamos hacer un brainstorming y encontrar maneras de concretar la colaboración tanto de red.es con Agile Spain como de Agile Spain con red.es. Nos dijo que seguramente enviarían a alguien (por supuesto que ampliaremos el aforo, porque donde comen 2 comen 3). ¡Qué pelota! ¿Verdad?

Resumen

Creo que todos salimos MUY satisfechos de la reunión. Sabíamos que no ibamos a obtener nada concreto porque era una primera toma de contacto, pero nos trajimos una muy buena impresión de red.es y el firme compromiso de buscar maneras concretas de colaborar conjuntamente. ¡Y pensar que hace un año esto de Agile Spain estaba más muerto que vivo!