UXSP, post-its, plastilinas y amor

Ya sé que llevo mucho sin escribir y que he contraído deudas en este tiempo. No he escrito sobre el SaveInformaticOS, entre otras cosas porque aún no hemos acabado, pero no quería que pasara demasiado tiempo sin escribir sobre mi última experiencia fuera de casa: la conferencia sobre usabilidad y experiencia de usuario, UX Spain, que este año celebraba su segunda edición en Valladolid. El año pasado asistí a Salamanca para conocer a esa gente tan rarita, con gafas de pasta, peinados exóticos y un ego sobredimensionado, pero con un superpoder que me atrae sobremanera: saben comunicarse con el usuario. Y cuando digo comunicarse, lo digo en el sentido más amplio de la palabra. Los expertos en UX provocan en el usuario y entienden sus reacciones: hablan y escuchan en esa comunicación con el usuario. Nosotros, los programadores, tendemos a pasar bastante del tema “usuario”. Un CRUD es más que suficiente para exponer al mundo entero la grandeza de nuestras habilidades como programador. Lo que importa es el código, ¿verdad? (Nota: Nótese el sarcasmo de las últimas dos frases)

Desde fuera

En general, como alguien un poco outsider en esta conferencia, algunas de las charlas de este año me dejaron un poco en fuera de juego o, simplemente, no me interesaban lo más mímimo. Eché en falta un poco ese espíritu gamberro y cercano a la construcción de y cía, pero no estoy tan lejos de mucho de lo que se ha hablado. Al fin y al cabo, yo estoy muy centrado en ayudar a escribir buenas historias de usuario y hacer crecer productos de manera iterativa e incremental. Para todo esto hay que tener muy claro que diseñamos experiencias de usuario satisfactorias. Muchos de mis problemas se resuelven con técnicas y herramientas inventadas por los expertos en usabilidad y experiencia de usuario hace ya mucho tiempo. Igual que muchos de sus problemas se resuelven con técnicas y herramientas inventadas por expertos en otras materias, como la estadística, la psicología, la antropología, la sociología… e incluso la programación. Y todo ello dentro de algo llamado “Negocio”.

Desde fuera veo una comunidad en formación. Gente que está descubriendo el PODER de compartir y que incluso empieza a reclamarlo. Gente que discute sobre si es lícito manipular la UX para aumentar los ingresos de los clientes. Interesante, muy interesante. Los programadores nunca hablamos sobre si es ético implementar un algoritmo donde nuestro cliente redondea en contra de los usuarios. Señoras y señores programadores, entender mejor las necesidades del usuario nos va poniendo cada vez más en el terreno de tomar decisiones sobre si es lícito o no lo que hacemos a veces.

Por otro lado, me inspiraron mucho las charlas de (César Astudillo, de DesignIt) y (Ariel cuyo-apellido-solo-se-puede-copipegar) porque hablaron del proceso de creación y de cómo llegan las ideas a transformarse en opciones para un usuario. Tengo pendiente un café (o lo que sea) con César y con (Joaquín Márquez, de The Cocktail) para hablar justamente sobre cómo encajar el proceso de creación, ideación, o como sea que le llamen, y el de construcción. Tenemos que compartir lo que nosotros hemos recién descubierto y que llevamos por ahí como una herramienta novedosa y superpoderosa, llamada Agile Inception, y que resulta que no es más que un refrito más o menos inteligente, pero eficaz, de técnicas ya existentes. Me gustaría aprender de ellos y ver cómo podemos hacer que esos dos procesos que ahora están separados, el diseño y la construcción, puedan encajar y fluir durante una iteración, más incluso que como lo hacen en Biko. ¡RETO!

Ujué dijo en el cierre de la UXSP no-se-qué de un openspace sobre UX. Yo llevo tiempo intentando hacer algo alrededor del concepto de “Producto”. Mmmm, noto una cierta alteración en La Fuerza. :-)

Descubrimientos

Mi descubrimiento del año pasado fue (Luis Villa), con el que luego he tenido la oportunidad de que me diera una clase magistral durante un café. ¡Muchas gracias! El de este año ha sido (Pere Rosales). No por casualidad tenemos muchos puntos de vista comunes. Tenemos muchos contactos unutópicos en común.

Una historia de amor

Este año he ido con (Ujué Agudo) presentando un UXLab (un taller) titulado “Lean UX, una historia de amor“. El objetivo del taller era explicar cómo no sólo es posible que programadores y expertos en UX trabajemos juntos, sino que es deseable porque los resultados son mejores. Lógicamente, todo en un marco de trabajo agilista. No podría ser de otra manera, claro.

La primera parte del taller fue un juego cuya dinámica está basada en éste. La idea inicial no era hacer un juego sino un ejercicio, una simulación (no en diferido sino en directo) de varias iteraciones haciendo Scrum, involucrando a gente de UX y usando paper prototyping para simular las demos. Culpa mía por no haber trabajado lo suficiente esta idea. Se nos echó el tiempo encima y Ujué, siempre atenta, buscó una alternativa. Creo que todos salimos ganando. Fue un taller divertido, enseñamos más o menos lo mismo, aunque en mi fuero interno se me ha quedado clavada esa espinita de ver a gente que sabe hacer sketching con los ojos cerrados diseñando un cajero automático o una tienda de empanadas online, pero de manera iterativa e incremental, por supuesto.

El juego fue muy divertido, aunque cometí varios errores durante la dinamización que nos hicieron perder un poco de valor del mismo. Por un lado olvidé explicar que yo representaba al rol del cliente, el que suelta el dinero, y que a mi me genera mucho estrés no saber bien en qué se están gastando nuestro dinero la gente a la que he contratado. En un momento del taller espeté a un equipo con “¡En qué os estáis gastando mi dinero!” y ellos, con buen criterio, me preguntaron: “¿Y tú quién eres?”. Por otro lado, y relacionado con el anterior, olvidé también hacer hincapié en la importancia de explicitar las funcionalidades (aka “historias de usuario”), de priorizarlas y de no trabajar en más de una historia cada vez. Eso nos hizo perder alguna reflexión interesante, como hablar de multitarea, foco, etc. Un error importante en la definición inicial del “proyecto” nos provocó un problema en la tercera y última iteración. Al principio pedí “Diseñad un Zoo Mágico” y, claro, los diseñadores son muy, muy, muy imaginativos. En la tercera iteración les pedimos que introdujeran unas reglas disruptivas, como que la Ley de la Gravedad no existe y, claro… “En un mundo mágico no hay Ley de la Gravedad”. Así que les pedimos que buscaran una User Persona diferente, lo más diferente posible, para que tuvieran que incorporar un gran cambio en el diseño general.

Vaya en nuestra defensa y sin que sirva de excusa que el grupo era numerosísimo. Formamos 6 equipos y cada uno tenía fácil más de 7 personas. Si hubieramos sido menos hubiera sido muy interesante ir viendo individualmente la evolución del backlog de cada equipo. En las retrospectivas, al final de cada iteración, apenas nos daba para centrarnos en uno o dos detalles llamativos. Personalmente me quedé con la sensación de no tener ni idea de qué iba cada uno de los “zoos mágicos”. Sin embargo, las reflexiones que hicimos luego, en la segunda parte del taller, que fue una charla de Ujué explicando cómo hacen esto en Biko, demostraron que en gran parte el objetivo se había conseguido. También es cierto que la mayoría de los que participaron en el debate ya son practicantes de alguna metodología ágil, o están en el camino de ello. Por ello, probablemente, el debate derivó frecuentemente a hablar del “negocio” y hubo la reclamación de de “¡Menos Agile y más UX!” con la que estoy totalmente de acuerdo. Por cierto, si no habéis visto las actas visuales de Javi ya estáis tardando.

En general me quedé muy satisfecho con nuestro taller. Gracias a Ujué, claro, que fue el cerebro y el músculo de todo, preparando el juego y la charla, practicándolo antes con sus compañeros de Biko y comprando todo el material necesario y que soportó con una sonrisa mi falta de colaboración en la preparación, mis intentos a última hora de cambiarlo todo y mis sabotajes durante su charla que nos impdieron terminar de verla completa.

Pero la satisfacción de los profesores no sirve de nada. Lo importante es la satisfacción de los alumnos. Me gustaría que los que estéis leyendo esto y estuvierais en nuestro UXLab nos dejárais un comentario sobre qué es lo que habéis aprendido, de qué manera os ha podido inspirar para llevar luego algo a la práctica y qué es lo que echásteis en falta.

NOTA:
Si alguien quiere un resumen de resumenes, recomiendo éste de .

NOTA 2:
En lo personal, que lo olvidaba, pude dar un abrazo no muy fuerte a porque anda con la pata coja, uno bien fuerte a y carantoñas al mini-semurat que en ocasiones, pocas, recordaba a por su manera de llorar. :-P Y claro, a , que siempre me hace pensar y temo que publique alguna de esas fotos. ;-D

NOTA 3:
Estoy esperando a que pueda subir la presentación chulísima que se curró a Slideshare. De momento os podéis suscribir al canal de Biko en Slideshare o descargar el PDF del dropbox mientras esté.

Mi reflexión sobre #CAS2012

Normalmente soy de los últimos en escribir mi resumen sobre los eventos agilistas en los que participo; en parte porque me gusta reflexionar mucho sobre lo que quiero contar y en parte porque me gusta conocer la opinión de los demás para así enriquecer mi aportación y no añadir comentarios redundantes. Este año se me está pasando el arroz para hablar de la Conferencia Agile-Spain 2012. Ahí voy.

Este año he sido parte de la organización de la Conferencia que oganiza la asociación Agile-Spain anualmente desde 2010. La verdad es que no estaba en mis planes pero es lo que tiene decir en un momento dado (al final del post) que este año organizas tú. Al final me encontré metido en el fregao, realmente más preocupado por mi supervivencia mes a mes que por todo lo demás, pero no pudiendo quitarme de en medio. El caso es que debo pedir disculpas públicamente a todos mis compañeros porque hice mucho menos de lo que mucha gente parece creer y agradecer a todos la implicación que tuvieron con el proyecto. Salió genial gracias a todos. Cada uno pusimos nuestro grano de arena y al final tuvimos un estupendo resultado. Seguro que mejorable, pero para eso están los amigos de Bilbao que lo superarán en 2013.

La clave de que podamos hablar de éxito no creo que fuera una en particular ni creo que tampoco se trate de detalles muy concretos.

El lema: Abrazamos el cambio

Kini dió en la tecla cuando elegimos el lema. Nos centró muchísimo en cuanto a lo que queríamos conseguir. Queríamos ser una Conferencia claramente distinta. Nuestro objetivo era no tener excusa para intentar cosas nuevas. El lema nos daba ese superpoder. Fue como un mantra que, a fuerza de repetirlo, se hizo realidad.

Así, cosas como, con la Conferencia ya empezada, incorporar la actuación de o hacer un concurso para regalar un jamón (que luego ha tenido su impacto en la tele y todo). En fin… que no nos dió miedo casi nada. :-)

La transparencia

Nos autoimpusimos el ser lo más transparentes posible. Debo reconocer que me puse muy pesado con esto porque para mí es importante. Este principio se pudo notar en detalles como el tablón público en Trello, del cuál no tenemos estadísticas de visitas, pero que el mero hecho de su existencia nos permitía enfocarnos mejor en lo que había que hacer e incluso a veces, no siempre, pasar un poco de vergüenza en las reuniones de revisión del estado del proyecto.

Otro detalle en el que se notó esa búsqueda de la transparencia fue el proceso de selección de propuestas. Lo tratamos de hacer muy abierto en la recepción de las mismas para provocar el mayor debate posible alrededor de los contenidos que se proponían. Al principio recuerdo que estuvimos muy preocupados porque no había apenas propuestas, pero al final creo que recibimos más que para la anterior Conferencia y de muy buen nivel en general.

El espíritu de hacer las cosas bien

No sabría bien cómo definir esto. Pero todo el equipo tuvo todo el tiempo algo en común que sólo podría denominar “querer hacer las cosas bien”. Daba igual si se trataba del logo, localizar el catering, montar el programa… todos queríamos que nuestra Conferencia saliera bien y todos estuvieran satisfechos con nuestro trabajo.

Y esto no tiene nada que ver con ser agilista. Varios miembros del equipo no habían visto una historia de usuario ni de lejos y sin embargo estaban igual de comprometidos con el proyecto. Era algo que trascendía a la metodología de trabajo. Eso no quiere decir que saliera todo bien y ni siquiera que no tuvieramos nuestras diferencias. Pero todo impedimento se terminaba superando gracias, creo yo, a ese interés colectivo que nos unía a todos.

Ya tocaba: madurez de una comunidad

Lo he dicho ya varias veces a otra gente. Creo que en Cáceres se dió una coincidencia muy peculiar.

Por un lado, se trataba de la tercera Conferencia organizada por Agile-Spain, y aunque las personas éramos diferentes, algunos nos conocemos de hace tiempo, también conocemos a los organizadores de las anteriores conferencias y hemos asistido a casi todas (a todas en mi caso). Así que había oportunidad para aprender de errores anteriores. Además, también habíamos asistido a otras conferencias (yo en particular quise incorporar varios detalles que me gustaron de la UXSpain, Codemotion, AOS2012…) u organizado eventos a más pequeña escala. Organizar algo así es mucho más fácil si tienes ese puntito de madurez colectiva. Ya no se trata de una primera Conferencia donde todo se permite, ni una segunda Conferencia donde aún no sabemos perdonar los errores… en esta tercera ya podíamos pivotar sobre terreno bien asentado. Ya tocaba.

unutopia-en-cas2012

Joserra Díaz hablando de Unutopia

Por otro lado, estamos en un momento de crisis, pero somos parte de un sector que está poco afectado por la misma. De hecho, a muchos les va mejor que nunca. Pero no somos alienígenas que vivimos en nuestra burbuja y somos muy conscientes de lo que ocurre “ahí fuera”. Tengo la sensación de que los años anteriores no éramos tan conscientes como éste del tremendo poder que atesoramos: podemos hacer competitivas a las organizaciones. Ésta, al menos para mí, fue la Conferencia de las Organizaciones. Hemos hablado más que nunca de personas y de maneras de transformar a las organizaciones respetando a las personas. Varias charlas citaron el movimiento del que ya os contaré en otro artículo pendiente. Creo que la organización simplemente fue coherente con este punto de madurez de la comunidad de la que formamos parte y pusimos en práctica muchos de los principios que defendemos. Y éso, como consecuencia, hizo que los que asistieron se sintieran “en un lugar conocido”, aunque nunca hubieran estado allí. (Metafóricamente hablando, claro) :-)

Suerte

Hombre, también hubo un poco de suerte para algunas cosas. En algunas ocasiones, las estrellas se alinearon para que ocurrieran cosas mágicas, nunca mejor dicho, como la actuación de , o que las camisetas de la organización fueran de un naranja nada discreto, o que el espacio disponible en el Complejo Cultural San Francisco resultara ser ideal para el networking… o que la presencia de pocos patrocinadores les permitió tener mucha más visibilidad. En fin, casualidades o no, había que estar ahí para recogerlas y hacerlas realidad. Ahí me vuelvo a referir a ese “espíritu de hacer las cosas bien”.

Errores

Claro que ha habido errores. Muchos ya se los hemos pasado a los organizadores de la siguiente Conferencia. Pero, aunque esté feo decirlo porque he sido parte de la organización, por mi parte los errores se van a quedar en el apartado de “para aprender y mejorar” y me quedaré con la estupenda sensación de haber participado en un proyecto que al inicio pintaba fatal, empezando con un gran retraso y varios malentendidos, con un equipo en el que prácticamente ninguno teníamos experiencia en este tipo de tinglados, con muy pocas papeletas para acabar con éxito y que, sin embargo, conseguimos que dejara una muy buena sensación en los asistentes.

Ahora sólo me queda apuntarme aquí.

#AOS2012 Personas sobre formato y contenidos


Ya llevo muuuucho retraso en escribir sobre el Agile Open Spain 2012, al que no hace mucho os invité. Normalmente suelo ser de los últimos en escribir porque me gusta antes escuchar lo que otros han pensado y, sobre todo, porque necesito mucho tiempo para poner en orden mis ideas. Soy un poco lentito… :)

Antes que nada agradecer al grupo de valientes maños que se puso al frente de la organización y que nos hizo estar tan a gusto. Me encantó el lugar, amplio y cómodo, y la sensación, en general, de falta de organización, es decir, de compromiso con la autoorganización. Se notaba la mano de . :) Me gustó mucho la sensibilidad para con los que decidieron atreverse a traer a sus familias, especialmente a los más pequeños. Es un camino que me gustaría seguir como parte de la organización de la (a los que, por cierto, les debo mis disculpas porque llevo varias semanas completamente fuera de juego). Lo siento mucho, chicos.

No voy a hacer un repaso de las charlas en las que estuve ni de en las que no estuve, en parte o completamente. Ya hay muchos otros resumenes y yo no podría aportar más que otra visión subjetiva. Mención especial para la que propuse con , Kaizen vs Kaikaku, a la que falté estrepitosamente a pesar de habernos currado el viernes una presentación épica, plena de dramatismo… Sin embargo, sí me gustaría hacer énfasis en algo que me pareció especialmente relevante.

El viernes por la tarde alguien preguntó (pensando quizás que andaba por la sala) sobre cuánta gente era la primera vez que asistía a un openspace. Sorprendentemente más de la mitad. Calculo que habría más de 100 manos levantadas. Hasta ahí nada especialmente resaltable. Lo verdaderamente asombroso, al menos a mí me chocó bastante, fue ver las caras atónitas de los camareros del restaurante donde comimos el sábado, rodeados de alrededor de 200 manos alzadas que cinco segundos antes charlaban animosamente entre ellos formando el típico bullicio español. Este ritual que la tribu agilista viene poniendo en práctica en cada evento desde el Agile Open de Barcelona (2010) era absolutamente desconocido para más de la mitad de los asistentes, sin embargo se habían adaptado en menos de 24 horas a los usos y costumbres de esta pequeña sociedad dentro de la sociedad. Entre cerveza y cerveza pagada por y entre gol y gol de “la roja”, me acuerdo de comentar esto con y cómo ambos hicimos una reflexión más propia de antropólogos como , que a buen seguro habría disfrutado mucho de nuestras rarezas e imperfecciones en la aplicación de las metodologías participativas.

En mi opinión, los que acudimos a Zaragoza para el formamos parte de una tribu que representa una cultura emergente basada en unos valores muy fuertes, que ponen por delante a las personas y que resulta atractiva para todos los que se acercan a ella. Nuestros rituales son fáciles de asumir porque se basan en valores como el respeto y no en los rituales en sí mismos. De ahí probablemente que la mayoría de las personas con las que hablo se quedan encantadas con el formato “openspace” y con los contenidos que año tras año se ven en los tablones. Contenidos que se comparten generosamente entre gente que, fuera de nuestra tribu, seríamos vistos como competencia y que, de hecho, en muchos casos lo somos porque ofrecemos nuestros servicios a los mismos clientes. Pero lejos de esconder lo que sabemos lo compartimos porque sabemos que eso hace que la tribu, en su conjunto, sea más fuerte y, como consecuencia, también lo somos nosotros. Se trata de crecer juntos. Como dice en su artículo:

¿Que hay más importante que compartir algo que creéis bueno para todos con los demás, ayudando a su expansión?

Mensajes como el de , llamándonos a una revolución activa que cambiará nuestro sector, serían impensables fuera de este contexto. Perdonad la inmodestia, pero me siento muy orgulloso de formar parte de esta tribu que no tiene miedo a la crisis, o el miedo justito, y la afronta con valentía, poniéndose de pié y ofreciendo con generosidad su tiempo, su energía, su conocimiento y, sobre todo, sus miedos y sus errores. Me siento muy orgulloso de ver cómo hay gente capaz de poner su prestigio profesional y personal en riesgo para organizar un evento tan grande como éste y hacerlo siendo fiel a los principios de autoorganización aunque eso pueda significar que algunas cosas no salgan tan bien como nos hubiera gustado, como la retrospectiva, que ningún año creo que terminamos de encontrar la fórmula para que nos ayude a que sea una verdadera ayuda para encontrar acciones de mejora. Lo dicho: ¡Gracias!

FOTO: Me gusta esta foto (gracias a ) porque creo que representa bastante bien el espíritu de lo que quiero resaltar hoy: un grupo de profesionales, de todas las edades y no sólo programadores por cierto, que comparten sin esperar nada a cambio salvo respeto.