¿Parálisis por crisis? ¡No, gracias!

Me encanta ver cómo a mi alrededor la crisis NO nos está paralizando. A veces me asomo a la tele y veo a los mismos señores (y señoras) hablando de lo mismo, en los mismos términos.

¡Es culpa tuya! ¡No, tuya! ¡No tienes ni idea! ¡Pues anda que tú!

Y así, entretenidos en sus discursos vacíos… bueno, vacíos, no, llenos de dogmatismos… pues pasan los días, las semanas, los meses… y mientras, la economía de los grandes números se va cuadrando contablemente (o no) pero inexorablemente separando de la economía que realmente importa, la de la solidaridad entre ciudadanos que no se conocen y que apuestan por dar parte de su esfuerzo para que todos juntos estemos más seguros. Y esa separación que separa no sólo a los ricos de los pobres y, por cierto, hace más pobres a los que están en la zona gris, hace que los más débiles se retraigan. Muchos conocemos la pirámide de Maslow y lo que implica bajar por ella. Mucha gente llama a las radios y se muestra más desesperanzada incluso que indignada. Incluso los grandes números demuestran que nos estamos retrayendo en el consumo. Esta parálisis causada por el miedo a lo que el futuro nos puede traer está, en mi opinión, directamente relacionada con nuestra sensación de que no controlamos nuestro futuro. Cuando la economía va bien, tenemos un trabajo más o menos estable, un ritmo más o menos de vida… nos podemos comparar con los demás y tenemos una sensación de que todo está aceptablemente dentro de nuestros límites. Pero cuando ya nada está claro, cuando tenemos que tomar muchas decisiones y todas son muy importantes… entonces nos agobiamos y, muchos, nos paralizamos.

Me gusta ver que hay gente a mi alrededor que no se deja paralizar y sigue adelante. Mis amigos de mañana inauguran “La Cueva” (su nueva punk-oficina) o imparten el curso de agilismo en la Univesidad Jaume I. también está en movimiento, con el nuevo openspace sobre Código Expresivo. Mis amigos de también han lanzado hoy mismo su SevillaTipo: un encuentro super-especializado sobre tipografía. Mis amigos de también han lanzado una incubadora para emprendedores sociales y un evento tipo iWeekend para dentro una semana. Mis amigos de que, a la chita callando, van poniendo de moda las Agile inceptions. ¿No conocéis sus cursos? O y , que ya están a puntito de sacar del horno su primer PROYECTAZO de Funius. O , que se está recorriendo toda España dando saltos y repartiendo su sonrisa y buen hacer. O mis nuevos amigos de que no paran de preparar formación muy especializada. O… ¿sigo?

Me encanta estar rodeado de amigos que no sólo no se paralizan ante la crisis sino que toman la iniciativa. Igual sólo falto yo… o igual es que me muevo más despacio. ¿Os he hablado de ? Bueno, quizás mañana… 😉

 

 

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  • Totalmente de acuerdo!! Yo el día que me puse por mi cuenta, también decidí dejar de leer las noticias. Nada de análisis catastrofistas, nada de influencias… a hacer bien las cosas, y ya veríamos a dónde me llevan 🙂
    Saludos

    • jmbeas

      Justo, Joserra, lo has resumido perfectamente. 🙂
      Por cierto, que me he dado cuenta de que eres uno de esos que hace cosas y que tampoco he nombrado.
      ¡Un abrazo muy fuerte!

  • Leer este post ha sido un chute de positivismo… Gracias!

    • jmbeas

      Cuidado, que no sólo de positivismo vive el hombre. 🙂
      Yo prefiero ser realista, pero sólo emplear mi energía en aquello que puedo hacer. Por supuesto que intento cosas locas, pero eso es porque veo mi vida con cierta perspectiva y el trabajo (y los ingresos) como una parte más. 🙂