El fin del verano (de 2011)

Vaya, ya decía yo que hacía tiempo que no blogueaba… desde el 5 de agosto… ¡casi dos meses! Pero lo más curioso de todo es que justamente hace dos años elegí el mismo día, el 23 de septiembre, para escribir un artículo titulado igual que éste: “El fin del verano”. Curioso sobre todo porque el darme cuenta de esta casualidad me ha servido para hacer una pequeña retrospectiva sobre lo que han sido estos 2 años y, mira qué bien, le he sacado un poco de partido a esto de tener una bitácora. 🙂

Tristemente veo que sigo perdiendo puntos como programador en activo y que hay asuntos que siguen aún en la lista de “ideas sin hacer”. Afortunadamente sí que hay cosas que he ido eliminando definitivamente de mi horizonte, con lo que tengo menos opciones sobre las que decidir y, por tanto, estoy siendo más efectivo.

Eso sí, parece que al final Martín tenía razón. 🙂

Ahora que se acaba el verano, por ejemplo, voy a tratar de ser más regular en la publicación en el blog. Tengo muchas cosas que contar, pero si no incorporo la tarea de escribir un poquito cada día o cada semana, luego se desvanece entre el resto de cosas que quiero hacer y… ¡EXCUSAS! 😛

 

  • Hola José,

    Eres un sinvergüenza. No cuentas nada en este artículo y, lo poco que cuentas, es negativo 😛

    “Sigo perdiendo puntos como programador en activo” … pero es que tu no eres un programador en activo, eres otra cosa. Ni mejor, ni peor, pero definitivamente otra cosa.

    Molpe es un poco pesao, pero de vez en cuando, tiene momentos de lucidez extrema. Siempre recomienda que te hagas un esquema mental de donde te gustaría estar, de que te gustaría hacer y que pienses que tienes que hacer para conseguirlo: ¿necesitas dinero? Ahorra ¿No puedes con tu trabajo actual? Busca uno, aunque no te guste, donde puedas hacerlo… y así, hasta conseguirlo.

    En mi caso en concreto, mi reto más grande es la gestión del tiempo. Tener el tiempo necesario para hacer lo que quiero. Pero, te aseguro que SE lo que quiero… que lo esté haciendo o no, eso te lo cuento con unas cervezas 😉

    El caso es que… ¿de verdad quieres ser sólo un programador activo? Yo creo que no, que te interesan otras disciplinas: desde el coaching al emprendimiento. Si es así ¡genial! pero asume que no podrás ser nunca tan bueno como alguien que se tiré 8h al día programando. Es imposible y… ni siquiera es necesario ^_^

    Un abrazo,
    David