Saltar al vacío

Sé que tengo varios comentarios pendientes de responder en los dos artículos anteriores, pero se me está acabando el mes de Marzo y no quiero llegar al último día sin los deberes hechos.

En Abril comienza mi cuenta atrás para abandonar el #proyectodelamuerte

Bueno, tampoco es que sea un notición como para ponerlo en las portadas de los principales rotativos del país, pero para mi es un gran cambio. Es un salto al vacío.

Desde pequeñito he tenido el ejemplo emprendedor de mi madre: todo un ejemplo en muchos terrenos de la vida y a la que debo mucho de lo que soy como persona. (A mi padre también, pero siempre han dicho que me parezco más a mi madre, que le vamos a hacer, lo siento papá) :-D

Como decía, sin duda fue mi madre la que me enseñó lo que es ser emprendedor. Seguro que mi madre no tenía el glamour de las puntocom, pero sí que tenía el valor y el tesón necesarios para llevar adelante su pequeño negocio y a su familia. Esta vivencia tan cercana me ha permitido comprobar que el emprender es algo muy sacrificado y muy difícil. Yo he sido trabajador por cuenta ajena toda la vida. Pero desde la adolescencia siempre he tenido un ojo en hacer otras cosas. Desde hace mucho que llevo rondando los garajes, aunque nunca me he atrevido a entrar en uno con todas las consecuencias. Así que ha llegado el momento de dejar de ver los toros desde la barrera. Quizás he llegado a ese convencimiento porque me he dado cuenta de que el nivel de compromiso que he adquirido en todos los puestos en los que he estado ha ido siempre más allá de la relación contractual. Siempre me han atraído las start-ups o los proyectos-de-la-muerte: proyectos donde se requiere un sacrificio alto pero donde la recompensa emocional es también alta. Lo siento, no sirvo para calentar el asiento de 9 a 6 (o el horario que sea).

Me dice que ojalá que me acompañe la situación económica. Y me ha salido del alma esta respuesta:

Creo que la coyuntura económica es una especie de constructo de unos pocos. Algo que se hace creer a la mayoría para que el mecanismo siga funcionando. Da tranquilidad saber que “todo está muy mal para todos”. En realidad intentan mantener el status quo, que nada cambie demasiado, pero siguen habiendo las mismas oportunidades que hace 100 años (por decir un número). Sigue siendo igual de difícil.

Me ha confesado Javier que esta frase se la dijo casi literal Xavi Gost hace muy poco, cuando estuvo en Valencia visitando BeCode. No creo demasiado en las casualidades. Creo que en la magia, pero no en las casualidades. Xavi me ha enseñado mucho y se acerca el momento de demostrarle que me ha enseñado bien.

Y no, no he vencido mis miedos. Por eso digo que me voy a tirar al vacío. Me estoy autoempujando. Me estoy llevando al borde mismo del precipicio y, cuando ya no quede más remedio, saltaré, me empujarán o me caeré, pero el hecho inevitable es que caeré. Y a partir de ahí solo habrá dos posibilidades: o me estrello o planearé bajito No importa, en serio, no importa cómo llegue a estar en el aire. Lo único que importa es que estaré en el aire. El resto lo hará el instinto: como los pajarillos al saltar del nido. Y el instinto es fuerte: hipoteca, niños, muchas facturas que pagar, y además, muchas ganas de ser verdaderamente feliz, de sentirme completo haciendo lo que me gusta. ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Qué? ¿Cómo? Llamadme inconsciente, pero ahora sólo espero que todo vaya encajando. Siempre lo hace. ¿Para qué forzarlo? :-)

Responsabilidades y liderazgo

Hoy he visto un tweet de Jose Ramón Díaz donde se preguntaba:

Recientemente Enrique Comba escribió en su blog sobre liderazgo y en los comentarios de ese artículo surgieron conversaciones muy interesantes. Especialmente me gustó la que arrancó Alberto Rodríguez (en la que usaban a Frodo como ejemplo de persona que demostraba liderazgo) y el tweet del jefe de Joserra (que resume bastante lo que me gustó de este artículo):

Liderazgo es acción, no posición.

Hoy, durante nuestra retrospectiva, surgió el tema de qué pasará cuando yo ya no esté en el equipo. Mi respuesta fue algo así como “pues que vosotros tendréis que hacer de jefe de proyecto”. La reacción del equipo fue hablar del mundo real y de la necesidad de que haya alguien que aisle al equipo del resto de la organización. ¡Uy! Eso dolió, sobre todo lo de “mundo real”. :-)

Me pregunto si la necesidad de que haya un intermediario entre el “mundo real” y los desarrolladores no es algo que en realidad usamos para eludir nuestra responsabilidad y afrontar el hecho de que debemos hacernos cargo de nuestra cuota parte de responsabilidad en el estado de un proyecto (como parte del mismo). Decidir las tareas que son necesarias abordar para realizar una funcionalidad, ayudar a priorizarlas, explicar a qué son debidos los retrasos, asumir nuestros errores y explicarlos con transparencia y sin miedo a las consecuencias, negarse a hacer algo que no es necesario o que no está dentro del compromiso de la iteración… todo esto (a mi entender) son muestras de responsabilidad y liderazgo individual. Yo creo que si hago que estas decisiones sean tomadas por otros, no sólo no soy un líder sino, aún peor, estoy dejando que me dirijan. ¿Tendré derecho a quejarme entonces?

 

Autotest con sonidos

Para celebrar mi cumpleaños pretendía estar un día con un par de ex-edenitas ( y @despo), pero apenas me dió tiempo a responder a un puñado de tweets que inundaron mi timeline de buena mañana (gracias a Enrique “Community Manager” Comba). Me llamaron de la guardería porque niño2 había comenzado a presentar unas manchas en la piel. Así que tocó ir de visita a la pediatra para que me dijera (traducido del klingon, en su dialecto hipocrático, al castellano):

“No tenemos ni idea de qué se trata, así que no lo lleves a la guardería en un par de días”.

Al menos he tenido un ratico a la hora de la siesta para jugar un poco. Lo cierto es que mi objetivo era otro, empezar a preparar una codekata para presentarla como agilismo.es en la próxima XGN. Pero un comentario de esta mañana con Enrique me hizo buscar en Google: “autotest sounds”. Y la liamos. :-)

El resultado: encontré en un viejo blog un plugin de autotest que permitía emitir un sonido para cada evento. Funciona. Pero yo ya tenía otro plugin para que, usando libnotify, me mostrara un mensaje emergente. Y aparentemente no son compatibles. Mmmm. Charlando con le dije que “add_hook” (el nombre del método) parece indicar una semántica en la que se contemplan más de un “hook”, porque insinúa que se añaden a una lista que luego (internamente) el componente recorrerá. Así que no me conformé.

Hasta que leí en el enlace que me pasó (el código fuente del propio Autotest):

If a hook returns a true value, it signals to autotest that the hook was handled and should not continue executing hooks.

Y entonces se me encendió la bombilla. Al final de cada uno de los métodos Autotest.add_hook escribí “false”, con lo que me aseguraba que se procesarían todos los métodos de todos los plugins para ese evento. Fácil. :-)

Eso sí, lo de tener el autotest con los sonidos es divertido las dos primeras veces, sobre todo si estás mucho tiempo en rojo. ;-)

LA FOTO: Una tarta de cumpleaños hecha por mi madre. Excelente repostera y otras muchas cosas más. :-)

Por cierto, muchas gracias a todos los que habéis tuiteado para felicitarme. Os agradezco mucho esos segundos que habéis empleado en acordaros de mi. Un abrazo a todos (y todas).