Qué quiero ser de mayor

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Hace un año aproximadamente que estoy desempleado, en parte por voluntad propia, entre otras razones porque en otoño nacía mi segundo hijo. Ya desde el principio había tomado la decisión de tratar de aprovechar todo el tiempo posible en mejorar mi formación (he leído mucho, menos de lo que me hubiera gustado, he hecho el curso de Scrum de Angel Medinilla y he asistido, también pagando, a una charla que Udi Dahan vino a dar sobre SOA), rellenar mi caja de herramientas y hacer un esfuerzo para que el agilismo en España “saliera del armario”.

Pero claro, en esto que nos enteramos de que había llegado una crisis planetaria. Así que tomé la decisión de retrasar un poco más mi reincorporación al mundo laboral. No está mal: llevar a los niños al cole, recogerlos, cuando están malitos quedarme en casa todo el día con ellos, poner lavadoras, tender, recoger y planchar… Demonios, ¡no tengo tiempo para rellenar la dichosa caja de herramientas! 🙂 Bueno, me ha servido para buscar maneras de ser más eficiente en mi gestión del tiempo. He descubierto técnicas como los pomodoros o GTD. Otra cosa es que sea capaz de llevarlas a la práctica con regularidad.

He seguido involucrado (aunque un poco más de lejos que al principio) en la evolución de Concordion, por ejemplo, he conseguido simplificar el proceso de publicación de las nuevas versiones en el Repositorio Central de Maven. Desgraciadamente, tengo pendiente resolver un defecto que identificamos hace mucho tiempo ya.

Pero, sobre todo, en estos meses he podido emplear mucha energía en potenciar Agile Spain:

Ha sido está siendo muy gratificante, tanto que incluso me está abriendo nuevas posibilidades profesionales que no me había planteado antes.

Pero incluso he podido sacar algún “tiempo extra” para participar en alguna lista de correo sobre TDD, dejar algún comentario en varios de los blogs que sigo habitualmente e incluso para jugar con Dokuwiki para prototipar un pequeño ecosistema ágil en mi portátil nuevo (al que debo reconocer públicamente que he cometido el pecado, una vez más, de dejar el Windows que traía instalado… y en el pecado está la penitencia: es Windows Vista). 🙁

Bueno, el caso es que el tiempo que me había dado para este “año sabático” está llegando a su fin. Mi objetivo personal e ineludible es dar respuesta durante estos dos próximos meses a la pregunta “¿Qué quiero ser de mayor?”. No es broma, a pesar de mi edad, ésta no es una respuesta fácil. Especialmente porque me gustan muchas cosas. Pero como me dijo mi amigo (y algunas veces maestro) Xavi Gost, tienes que elegir entre “lo que te gusta”, “lo que haces bien” y “lo que puedes aportar/vender mejor”.

Así que, a punto de irme de vacaciones, estoy en pleno proceso de introspección para averiguar cuáles son mis fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas. El resultado de esto será decidir, entre otras cosas,

  • si me quedo en España o me marcho al extranjero,
  • si aceptaré un puesto incompatible con mi vida familiar o no,
  • si aceptaré un puesto bien retribuido pero en un entorno hostil (o desmotivado, que no sé qué es peor), es decir, todo un reto, o por el contrario,
  • si aceptaré un puesto mal retribuido, pero en un entorno ágil, con los recursos necesarios, rodeado de excelentes profesionales de los que aprender mucho, en definitiva, un entorno favorable,
  • o si finalmente renuncio a ser un técnico y me dedico a mejorar la eficacia de equipos de desarrollo (que es lo que más me motiva y, modestia aparte, creo que se me da bien)
  • o incluso si me paso finalmente al “bando” de los “gestores de recursos” 🙂

Respecto a lo de ocupar un puesto “transversal” a modo de “pegamento” entre los técnicos y la dirección, ¿hay sitio hoy día en las empresas y departamentos de desarrollo de software de España para roles así, que no son directamente productivos porque no se les puede medir por líneas de código producidas a la semana? Quizás la respuesta no sea ni que sí ni que no, sino todo lo contrario. 🙂 Es posible que deba ofrecerme como un técnico (que dará líneas de código todas las semanas) pero que además ayudará a mejorar el proceso de desarrollo de software. Mmmm, esto me suena… demasiado… 🙁

En fin, después de esta catársis, me siento más liberado (creo) y, quién sabe, quizás alguno de vosotros haga algún comentario que me ayude en mi reflexión…

P.S.
Por cierto, aún no me voy de vacaciones. El martes estaré en la próxima reunión del grupo local de Agile Spain en Madrid donde hablaremos de “Pruebas” y de “Historias de Usuario”. Si alguno se quiere acercar a las instalaciones de IPSA, compartir con nosotros un par de horitas… luego nos podremos tomar unas cañitas y charlar un rato más.

P.S.2
Sí, la foto que ilustra este “post” es de mi segundo hijo, Adrián. Pero no sé de qué os sorprendéis, la de la cabecera del blog es la de mi primer hijo, Pablo, hace unos cinco años. 🙂